
Cuesta creer que hace un par de años estuviésemos celebrando la historia de PlayStation con, probablemente, su mejor exclusivo: Astro Bot. Uno de esos videojuegos que dejan huella por la enorme cantidad de referencias, por dar un espacio a franquicias que no han tenido tanta suerte.
Un título que habría marcado un nuevo inicio lleno de buenas noticias para la compañía. Una fiesta que celebraba sus décadas de entretenimiento, su valor en la industria de los videojuegos, que ser fan de PlayStation era más que jugar FIFA o Call of Duty. Que PlayStation puede ser como Nintendo con sus propias IPs.
Hasta que llegó el fatídico 1 de julio de 2026. Desde ese día, solo ha hebido terribles noticias que auguran un futuro completamente oscuro, no para la compañía tal vez, sino para quiénes apostamos por sus plataformas en vez de en la competencia. Y esto es lo que preocupa.
De PlayStation 5 solo tenemos como exclusivos absolutos de consola Demon’s Souls, Astro’s Playroom, Astro Bot, Ghost of Yōtei, SAROS y Marvel’s Wolverine. Y podríamos quitar el Demon’s Souls al tratarse de un remake. Y de PS VR2 solo están Horizon VR Call of the Mountain, Synapse, The Dark Pictures: Switchback VR, Fantavision 202X, Firewall Ultra y Tiger Blade.
Podemos añadir eso sí también los modos en realidad virtual de Resident Evil Village y Resident Evil 4 Remake. Once juegos exclusivos en seis años, diez descartando el Demon’s Souls. «Menos tiene Xbox Series«. Sí, pero ese es su problema, no quita el de PlayStation.
Este es un grave problema que no augura un buen futuro para la compañía. Y aunque sacases exclusividades completas en PlayStation 6, ¿de verdad vas a dejar a 94 millones de jugadores sin juegos nuevos cuando en PS4 hasta hace nada siguieron saliendo?
Que caos…
Comunicador audiovisual. Locutor de radio, actor de doblaje y presentador. Los videojuegos me han salvado la vida, por eso me dedico a hablar de ellos. Shergiock@gmail.com















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