
En el lejano 2019, cuando en el anuncio de una consola solo nos importaba el precio y no si iba a venir con lector de discos o no, Bandai Namco decidió seguir los pasos de From Software y crear su propio Souls personal. Este es uno de los géneros más polémicos de la red, pues encuentras desde impacientes que no son capaces de reconocer que no son buenos en este tipo de juegos hasta los mayores elitistas que nunca aceptarán una opinión contraria a la suya.
Por eso siempre he celebrado que exista un videojuego como Code Vein. Un título que buscaba una experiencia similar al Souls, pero con una mayor accesibilidad para el público más impaciente. Lejos del debate de que a los mayores fans del género les puede resultar una decepción por no ser tan difícil morir un millón de veces en el mismo jefe, la obra tenía buenas intenciones y fue un éxito con cuatro millones de unidades vendidas.
Siete años después, Bandai Namco ha dado un pequeño giro en la jugabilidad y nos ha compartido una nueva entrega añadiendo un mundo abierto para explorar, una interfaz más simple y funcional así como contenido suficiente para darnos horas de entretenimiento. Lo mejor de todo es que no es necesario jugar la entrega anterior para entender esta.
Code Vein 2 nos pone en la piel de nuestro protagonista, que podremos personalizar para conseguir auténticas maravillas. Seremos el cazarresucitados, y junto con la joven Lou deberemos viajar en el tiempo para descubrir toda la verdad, salvar a los héroes caídos e intentar recuperar nuestra antigua paz.
La historia no busca tener una terminología complicada ni sucesos difíciles de entender. Es una narrativa algo más liviana, sin mucho énfasis en un lore oculto y que existe solo como una excusa para continuar adelante, aunque sí hay que reconocer que tiene momentos que llegan a sorprender, que no te los esperas.
No queremos entrar mucho en detalles porque la historia es para conocerla, así como a sus personajes. En el primer juego se criticó que estos fuesen muy genéricos y planos, y aunque en Code Vein 2 esta línea se mantiene, hay que destacar que son mucho más variados y carismáticos. Algunos de ellos nos acompañarán durante la aventura para ayudarnos.

El mundo de Code Vein 2 es abierto, empezaremos con un tutorial que nos enseñará las mecánicas básicas del juego, y una vez lo terminemos, seremos libres para movernos por el mundo como queramos. No obstante, es un mundo abierto “lineal”, es decir, el juego te deja bastante claro cómo debes continuar la historia y cómo explorar el mundo. Aunque, para no confundiros, si queréis podéis ir a la misión que queráis, pero deberéis cruzar un enorme camino que, igual, no interesa hacerlo sin haber completado antes la misión de esa zona del mapa.
El mundo a explorar es abierto pero no gigantesco. Esto quiere decir que rara vez encontraremos zonas vacías en las que no hacer nada, sin enemigos. Haberlas las hay, siendo estas más bien una zona de “párate y relájate porque acabas de venir de un combate”, si todo el mundo fuese dos pasos y combate ya no sería un Souls, sería un JRPG por turnos con combates aleatorios.
Lo negativo de este mundo es que apenas hay mucho que explorar. La mayoría de enemigos son los mismos con distinto color, las mazmorras son muy lineales y no es que haya obstáculos o puzles más allá de activar atajos (bajar escaleras, abrir puertas…). Existen unas raíces que, al destruirlas, nos revelarán parte del mapa, así como pequeños puntos de interés que, en su mayoría, son para recolectar néctar con el que aumentar nuestras pociones.

Otro aspecto a comentar con el mundo abierto es que, por lo menos en la versión de Steam, hay ciertos momentos en los que el juego tiene caídas relevantes. Lo hemos jugado con una NVIDIA GeForce RTX 3060, y si bien ha funcionado correctamente en espacios cerrados, hay algunos abiertos donde se notan las caídas.
Especialmente cuando llueve. No es que todo el juego sea así en todo momento, de hecho en los combates, donde verdaderamente es imperativo que el rendimiento sea el correcto, no hemos tenido caídas de fotogramas que nos hayan perjudicado. Ahora, lo que sí no se llega a entender es como las cinemáticas y secuencias se mueven a 30fps capados. Se podría decir que se arreglaría con el tiempo, pero siendo un juego de enero del 2026 con su DLC lanzado en julio del mismo año… No parece que haya intención.
Aunque en lo técnico puede haber aprobado con un raspado, en lo musical tenemos que arrodillarnos ante Go Shiina y su arte para componer obras que nos llegan al alma. Al principio, durante el tutorial, todo se siente bastante calmado y casi como si otra persona se hubiese encargado de la banda sonora. Pero cuando ya tienes libertad y empiezas a moverte por el mundo… Comienza la magia.

Bandai Namco tiene en nómina a dos grandes compositores musicales: Motoi Sakuraba y Go Shiina. Ambos han trabajado en los juegos Souls que ha distribuido la compañía, y ambos han demostrado tener un talento único para la música. En el caso de Go Shiina, su estilo musical queda como anillo al dedo a un título que busca un mundo oscuro y desolador a la par que muestra personajes de anime.
Pasando a la jugabilidad, esta se mantiene casi intacta a la de su predecesor. Tendremos que elegir un código de sangre para mejorar nuestras estadísticas, conseguir neblina para subir de nivel o comprar y mejorar armas en las tiendas, elegir las armas que más nos gusten, sus habilidades, un arma secundaria conocida como Jaula para recuperar poder mágico y realizar ataques especiales…
Así como un personaje que nos acompañará en la aventura. Este personaje será clave para la accesibilidad de Code Vein 2. Si morimos, este puede resucitarnos con un porcentaje de vida que, en cada resurrección, irá bajando. Esta mecánica necesita un tiempo de recuperación. La primera vez serán unos pocos segundos, la segunda unos pocos más y desde la tercera ya será huir si podemos… O aceptar la derrota.

Los combates contra los jefes son el verdadero desafío, pues los enemigos que encontremos en el camino rara vez nos supondrán un grave problema (salvo si vienen en manada donde ya tendremos que pensar una estrategia). Eso sí, no penséis que por tener un nivel más alto lo vais a tener más fácil, y es que me ha pasado de ir a nivel 60 y derrotar enemigos con facilidad, y luego al nivel 65 que esos mismos enemigos me humillen. Es todo estrategia.
Code Vein 2 está pensado para ser un Souls accesible, una puerta de entrada que te diga “eh, si quieres más, prueba Dark Souls, Elden Ring y similares”. No se debería juzgar a esta saga como si quisiera ser un título difícil de un toque y mueres, sino más bien una alternativa, otra opción que está ahí y que, en parte, se agradece.
Concluyendo, Code Vein 2 está siendo toda una sorpresa. El primero me encantó, pero es que este está siendo un vicio. El DLC La Máscara de Idris todavía no he podido iniciarlo ya que es contenido postgame, pero una vez lo tenga completado, os traeremos el análisis completo aquí, en VidaoPantalla.
Code Vein 2 ya está disponible para PlayStation 5, Xbox Series y PC a través de Steam.
Este análisis se ha realizado desde la versión de PC con una clave que ha facilitado Bandai Namco a VidaoPantalla.
Comunicador audiovisual. Locutor de radio, actor de doblaje y presentador. Los videojuegos me han salvado la vida, por eso me dedico a hablar de ellos. Shergiock@gmail.com















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