
Una de las mejores sensaciones que puede vivir una persona es alegrarse por equivocarse. Cuando se anunció el Star Fox Direct quince minutos antes de su estreno, esperaba con ilusiones ver un nuevo juego de la saga, y cuando digo nuevo me refiero a una nueva historia, que continuase después de Star Fox Command.
Tamaño fue mi desagrado cuando vi que era, otra vez, Star Fox 64 ahora con gráficos más realistas, modo desafíos y poco más. Nintendo iba sobre seguro, rehacer de nuevo el título más vendido para intentar traer de vuelta al equipo espacial. No obstante, si bien para el nuevo público puede ser una gran noticia, en el caso de los fans hay mucho por decir.
Star Fox cuenta con siete juegos principales, un spin off y un remaster. Ahora se le añade un remake, lo que nos deja con diez juegos. Y, de esos diez, en esencia cinco son el mismo juego. Hagamos un pequeño repaso por las entregas más “originales” en ese sentido.

Comenzaríamos en 1996, pero debido al inminente lanzamiento de Nintendo 64 junto con la competencia de PlayStation y sus gráficos en 3D más avanzados que en Super Nintendo, la compañía mantuvo en hiatus este videojuego hasta 2017, cuando con el lanzamiento de Super Nintendo Classic Mini se rescató del baúl para poder disfrutar de este cachito de historia de los videojuegos.
Star Fox 2 fue la secuela directa del primer título de SNES, que añadió un modo estratégico en el mapa, un nuevo vehículo, más personajes jugables… Esta idea, aparentemente descartada, se recuperó en 2006 para Star Fox Command, que recuperó vestigios para crear la primera experiencia portátil de la saga en Nintendo DS, siendo a día de hoy el último juego canónico.
En GameCube hubo dos entregas, por una parte Star Fox Adventures, que nació de un proyecto de Rare llamado Dinosaur Planet, y que Nintendo decidió convertirlo en un juego de Star Fox. De hecho originalmente se tenía pensado hacer que fuese un spin off al estilo Metroid Prime centrado más en las aventuras que en los disparos.
La idea no terminó de consolidarse, pero sí parece que se quedó en el desarrollo de Star Fox Assault con una mezcla de disparos desde la nave y misiones a pie. Un título muy bueno en muchos aspectos, pero que por su linealidad y falta de variedad de niveles acabó sepultando su fama.
Similar fue lo que le ocurrió a Star Fox Guard, en este caso una idea brillante de juego asincrónico estilo tower defense. Sin embargo, debido a las pocas ventas de WiiU, y el desprecio general que se le tuvo a su entrega principal, así como que solo podía comprarse en físico en el pack que incluía ambas entregas, quedó en el olvido.

Es ahora cuando toca hablar del mismo juego cinco veces. Star Fox para SNES marcó las bases de la saga, cuatro amigos luchando contra un genio malvado para salvar al sistema Lylat. En Nintendo 64 la idea se reinició y nos ofreció, lo que suele llamarse, “el videojuego que el creador quiso hacer pero que las limitaciones técnicas no le permitían”.
A día de hoy, a la espera de las ventas de su remake, es el juego más vendido y más aclamado por la crítica y jugadores por su rejugabilidad y su carisma. Dicha popularidad lo llevó a tener un remaster para Nintendo 3DS, actualizando gráficos y añadiendo doblaje a varios idiomas. Para WiiU, Nintendo recuperó esta idea y volvió a reiniciar el primer juego para contar la misma historia con otro enfoque en Star Fox Zero.
Y ahora, en Nintendo Switch 2, contamos con el remake del reboot. Es en este momento cuando me quiero parar para explicar unos conceptos que, incluso en la comunidad más veterana de la industria, suele haber confusiones, y son la diferencia entre remake, remaster, port y reboot.

Un port es cuando un videojuego se relanza en otra consola sin apenas cambios más allá de unos pocos. Solamente se toca algo del código para que se pueda mover en otra consola. Tan simple como eso. Ejemplos tenemos varios, como el de Bayonetta en WiiU… Y casi todos los juegos de WiiU llevados a Switch, como Donkey Kong Country Tropical Freeze con el modo Funky o Captain Toad Treasure Tracker para Switch y 3DS con nuevos mapas.
Un reboot ya es más complicado de explicar. Cogemos un videojuego y cambiamos parte de su historia, de su concepto, incluso de su género e incluso de ahí puede nacer una nueva franquicia. Ejemplos famosos son Rayman Origins o Tomb Raider del 2013. No hay que confundir “reinicios de historia” como el de Mortal Kombat 9, ya que el juego es una historia totalmente nueva dentro de su lore y su jugabilidad.
Un remaster es cuando un videojuego ya existente le tocas excesivamente el código hasta que deja de ser un simple port. Por ejemplo, pasarlo de 4:3 a 16:9 (esto estaba muy de moda en la séptima generación de consolas por la estandarización de televisores panorámicos), mejorar considerablemente los gráficos, añadir nuevo contenido, alterar el ya existente… En esencia, es el mismo juego pero más bonito. Ejemplos tenemos The Legend of Zelda: The Wind Waker HD para WiiU o Xenoblade Chronicles: Definitive Edition para Nintendo Switch.
Finalmente, con los remakes tenemos que tener en cuenta un nuevo concepto que ha nacido hace poco, los remakes 1:1. Un remake es cuando rehaces un videojuego desde cero cambiando su motor gráfico, alterando su historia, añadiendo nuevo contenido, y que se diferencia del original en cuanto a desarrollo. El ejemplo por excelencia es Resident Evil de GameCube, que aunque mantuvo el control tanque y los planos fijos, cambió por completo el estilo artístico, añadió nuevas zonas, alteró otras, incluyó un nuevo jefe y modos de juego. Ejemplos tenemos a Kirby: Nightmare in Dream Land, Metroid: Zero Mission o Another Code: Recollection.
Ahora, luego tenemos un nuevo concepto nacido hace pocos años conocido popularmente como remake 1:1 o remake fiel. Se trata de rehacer desde cero el mismo juego, pero dejándolo tal cual era. Principalmente estos remakes suelen ser de juegos pixelados que pasan a jugarse en entornos 3D. Ejemplos tenemos a The Legend of Zelda: Link’s Awakening o Super Mario RPG para Nintendo Switch, que no añaden nuevo contenido más allá de un ligero cambio que nada afecte a la historia o desarrollo.
Una vez tenemos en claro estos detalles, nos preguntamos, ¿es Star Fox para Nintendo Switch 2 un remake o un remake fiel? La respuesta es que podría haber sido uno fiel, pero al final, se ha convertido en un remake con todas las de la ley. Los niveles pueden ser iguales al original, pero las nuevas cinemáticas, el holovisor con información sobre todos los personajes y planetas, el modo desafíos, el modo ratón y el multijugador online firman con todas las de la ley el nombre de remake para Star Fox.

No me voy a centrar en explicar de qué va el juego ya que para eso tenéis nuestro análisis escrito por nuestro jefe de redacción Raúl, sino que quiero hablaros desde una experiencia más personal y cómo he sentido este lanzamiento. Star Fox 64 es un título que todos los años procuro sacar un día o dos para echar una partida rápida en mi Nintendo 64.
Una obra que, en cierta medida, me relaja. Los shooter sobre raíles no suelen ser muy populares, en la época de las recreativas eran lo más, sin embargo, actualmente, con otros géneros más comerciales y rentables, estos quedan relegados a un tercer y hasta cuarto plano. En los últimos años, ¿sabríais decirme algún juego de este estilo que haya salido a la venta y no sea un remake o remaster?
Aun así, Star Fox tiene algo mágico, algo que te acaba gustando, que te hace sentir una sensación de “ya no hay juegos así”. Títulos más simples en mecánicas que no te piden que memorices lore, personajes, habilidades, comandos, misiones, situaciones, nombres… Simplemente que pongas la moneda (en este caso seleccionar el nivel), echar una partida rápida que no te llevará más de 10 minutos en la mayoría de casos, y pásalo bien.
Aquí entran los desafíos y los logros. Nunca he sido muy fan de este sistema, ya que la mayoría de logros salen por simplemente jugar, y tu recompensa no es más que un número. En esta entrega han hecho algo interesante, y es que te dicen cuántos puntos necesitas para conseguir la medalla de oro, y cuando consigues todas en dificultad normal, puedes jugar el modo experto, que te dará una dificultad superior.

De esta forma te incentivan a conseguirlas todas, así como volver a hacer en la dificultad más alta. Uno podría decir “sí, pero incluso así el juego puede durar unas 20 horas”, y a ver, siempre lo he dicho, mejor un juego de cinco buenas horas a otro con treinta malas. Lo interesante, y necesario, es que Nintendo parece que se ha caído del burro y ha aceptado la realidad.
Cuando se presentó Nintendo Switch 2 la mayor polémica sin lugar a duda fue el excesivo precio de sus videojuegos. El más famoso fue el Mario Kart World por 90€. Y empezó el debate, ¿qué tipo de videojuegos pueden llegar a costar X cantidad de dinero? Si entramos en la web de Nintendo Store, el citado título de carreras sigue costando 90€ en físico. Le siguen Donkey Kong Bananza, Hyrule Warriors la era del destierro y Fire Emblem: Fortune’s Weave a 80€.
Un plataformas en 3D, un musou y un JRPG de estrategia. ¿Y sabéis qué otro juego cuesta 80€? Mario Tennis Fever. ¿Un juego de tenis, que sí, es muy divertido y recomendable, puede valer lo mismo que un Fire Emblem? Pues parece que Nintendo se está dando cuenta de que la jugada no sale tan bien, y ahora mismo tanto Star Fox como Splatoon Riders están a 60€ en esta tienda, y en las generales a 50€.
Por lo tanto, sí, pagar 50€ por el remake de Star Fox 64 sí merece totalmente la pena. Porque conseguir todas las medallas del modo normal me ha durado unas ocho horas, y eso que me conozco el original de memoria. A ello le sumamos el modo desafíos, que los normales pueden ser fácilmente factibles, pero los de experto ya sí tendrás que dedicarle mucho tiempo.

Mi única pega con este remake es que, si bien todo el mundo lo agradecerá, creo que ha perdido cierto misticismo que tenía su original y su remaster. En estos, encontrar los caminos secretos era jugar con el entorno. Pasar por los aros de Corneria, activar los ocho interruptores de Macbeth, no derrotar a tiempo al jefe del sector X y que este desvíe a Slippy a Titania…
En el remake esto no ocurre. Los compañeros te indican dónde está la ruta alternativa, de forma sutil, pero te lo dicen. Ese misticismo se ha perdido, y aunque los nuevos fans lo van a agradecer para saber qué tienen que hacer… Es lo único verdaderamente malo que puedo decir del remake.
En cambio, hay un aspecto que sí me ha gustado mucho en relación a las conversaciones entre el equipo. En toda la saga, los compañeros parecen ser algo inútiles porque siempre te están pidiendo ayuda cuando están en problemas. En Star Fox Assault esto lo solucionaron con una recompensa cuando los salvabas. En este remake, la cosa cambia un poco.
Si bien hay momentos así, la gran mayoría están más justificados. “Te los pongo en bandeja, Fox”. “¡Oh no, está fallando mi difusor G!” “¡Cúbreme mientras me encargo de esto!”, y así varias veces. Este detalle sutil es el que marca la diferencia y el que hace que se te salga una sonrisita.

Todos los personajes mantienen su misma personalidad, aunque algo más marcada. Peppy es más serio y el “padre” del grupo. Slippy ya no es tan ingenuo ni novato. Falco es más chulito que en el original, mientras que Fox mantiene su personalidad juvenil y rebelde con sentido de la justicia. La única que cambia es Katt, que pasa de ser la típica chica femenina a una más ruda y chula, similar a Falco.
Aparte de lo ya mencionado, otro beneficio de completar los desafíos y logros son los archivos que desbloqueas en el holovisor. Estos están llenos de información relevante sobre los personajes, que expande el lore y que recuerda mucho a los nueve finales de Star Fox Command en su ejecución. Entre ellos que Falco lideraba Free as a Bird, una banda de mercenarios que tuvo su única aparición en un manga. Que hayan rescatado este concepto y se haya canonizado de alguna forma demuestra el cariño y pasión que siente Shigeru Miyamoto por la saga.
Star Fox podría haberse quedado en eso, un título para un jugador con su cooperativo para dos y listo, tenemos juegazo. Pero ahora es donde entra lo que ha sido una sorpresa para mi por lo divertido que es tanto con amigos, con personas de todo el mundo y con la CPU, el modo batalla.

Nunca he sido muy fan de este tipo de modos, son añadidos que pueden estar genial pero al final voy a lo que voy, a la campaña y ya. Sin embargo, el modo batalla de Star Fox me ha parecido muy divertido, mantiene la esencia arcade de echar una partida rápida y ya, y lo que puede ser más tranquilo, no hay competición ni clasificaciones. Hasta ocho personas pueden jugar eligiendo un personaje de Star Fox o Star Wolf en tres modos distintos.
El primero es en Corneria, donde tendremos que controlar bases durante un corto periodo de tiempo hasta completar el objetivo y ganar puntos. El segundo es en Fichina, donde deberemos recolectar meteoritos hasta conseguir más puntos que el rival. Y por último, el Sector Y, el más divertido en mi opinión. Aquí aparecerán unos enemigos neutrales a los que derrotar para que suelten la carga, y esta habrá que llevarla a nuestra base.
Son poquitos modos, y todos se juegan con el Arwing, no hay ni Landmaster ni podemos ir a pie como en el original. No obstante, aquí está la diversión asegurada. Un estilo de juego totalmente distinto al de la campaña, para echarse unas risas con unos amigos, más encima si usamos GameChat. Ojalá en un futuro se añada nuevo contenido porque este modo de juego lo merece.
Aparte, hay distintos power ups que hacen a la partida una más caótica: minas, misiles, teleportadores, un mega rayo que destruye todo a su paso, un regenerador de escudo… Casi podría decirse que es un Mario Kart en el espacio, y uno bastante bueno.

Ya en la conclusión, destacar no solo el profesional doblaje, sino también la localización al español. En este caso, el juego abandona las conversaciones más infantiles que vimos en Star Fox Zero y ofrece una narrativa auditiva más adulta y seria. En el caso del doblaje de España, contamos con grandes profesionales del sector, como Carlos Bautista (Atreus en God of War), Gabriel Jiménez (Stan Smith en American Dad), Juan Antonio Soler (Terry en Solar Opposites), Ana de Castro (Claire Redfield en Resident Evil 2 Remake) o Eduardo Bosch (Zerocalcare en Cortar por la línea de puntos).
Finalizando, Star Fox para Nintendo Switch 2 es un sueño hecho realidad. Es un videojuego que, a pesar de la corta durabilidad del original, han logrado conseguir un título rejugable, divertido, duradero. Un imprescindible para todo usuario de la consola, y un gran título para dar a conocer una de las sagas más importantes de Nintendo.
Un título que me ha hecho recordar mi niñez cuando jugaba a Star Fox 64, o Lylat Wars como se llamó en Europa por temas de copyright. Una obra que nos recuerda que los videojuegos no siempre tienen que tener mecánicas complicadas, una dificultad elevada, multitud de misiones repetitivas por hacer o una historia ultra profunda con giros de guion imprevisibles.
No. A veces solo quieres echar una partida rápida y pasarlo bien. Y eso es, siempre ha sido, y siempre será, Star Fox.

Comunicador audiovisual. Locutor de radio, actor de doblaje y presentador. Los videojuegos me han salvado la vida, por eso me dedico a hablar de ellos. Shergiock@gmail.com















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