[Análisis] World of Warcraft: Battle for Azeroth

[Análisis] World of Warcraft: Battle for Azeroth

Sed de poder, traición, la supervivencia de una facción, dolor por las pérdidas, miedo por lo que está por venir y una gran cantidad de azerita o, lo que es lo mismo, la sangre del propio planeta. Estos son los ingredientes base para una de las expansiones más ambiciosas de World of Wacraft hasta la fecha: nuevas zonas, nuevos modos de juego, dos grandes historias plagadas de misiones, nuevos aliados y enemigos… todo ello adentrado en una guerra que ha ido perdurando durante años y años Horda contra Alianza.

Tras esta breve introducción, ¡empecemos!

Y volvemos a la guerra.

Ha sido un breve periodo de paz en Azeroth, parecía que ambas facciones podían convivir en armonía hasta que la ambición de la Reina Alma en Pena, la actual Jefa de Guerra de la Horda, por hacerse con el poder de un material muy poderoso que está resurgiendo de las entrañas del propio planeta, ha hecho estallar un nuevo y atroz conflicto entre facciones.

La Horda no quiere que la Alianza consiga tal cuantioso poder, sería una amenaza a su supervivencia, lo que les lleva a convertir en cenizas a Teldrassil, uno de los Árboles del Mundo y el lugar de nacimiento de los propios Elfos de la noche, así como una gran fuente de la azerita. Acto imposible de perdonar por la Alianza por supuesto, por lo cual deciden atacar lo poco que queda de Lordaeron. Tras convertir la propia Sylvanas dicha ciudad  en un banco de añublo -gas terriblemente tóxico- en su defensa, esta queda totalmente inhabitable incluso para los no-muertos.

Teldrassil en llamas. Visto también en el corto Líderes de Guerra de Sylvanas.

Ambos bandos se quedan sin dos de sus más famosas e importantes ciudades. El daño ya está hecho pero, ¿seguirán con estos ataques? Si, pues la guerra no ha hecho más que empezar, pero para ganarla necesitaremos aliados de todo el mundo: nuestra misión en las nuevas tierras Kul’Tiras y Zuldazar será reclutar nuevas tropas, pactar alianzas y acabar con la facción contraria, aunque quizás esto se desvíe un poco tras la aparición de algún enemigo en común.

Rastakhan, rey de los trols Zandalari.

Innovando y a la vez acertando.

Si hay que definir en una palabra Battle for Azeroth sería innovación, pero mejor vayamos por partes:

No hace falta mencionar que si por algo se caracteriza esta nueva expansión es por la gran cantidad de novedades que trae al juego. Ya quitando los modos de juego, las nuevas zonas o las hasta 10 nuevas mazmorras y una banda que lleva consigo y que ya os detallamos en nuestras primeras impresiones, las más importantes innovaciones se encuentran en el propio entorno.

Cada botella, la expresión de aburrimiento de Harold Atkey… vale la pena detenerse un momento para apreciar cada detalle.

La mejora gráfica es innegable, aporta una gran porción de realismo al juego en si así como a los propios NPC con las nuevas expresiones faciales y corporales, se sienten como más vivos. Mientras que las nuevas texturas son una gozada, nos permiten quedarnos embobados mirando cada detalle de cualquier escenario como en las posadas o tabernas. Los efectos a la hora del combate o en las gestas también han sido mejorados, lo que hace completar el cupo de acción que muchas veces carece en los MMORPG.

Akua, un tortuliano que vende peces.

La creatividad a la hora de añadir nuevas razas amigas como los tortolianos -tortugas que caminan de pie- o los vulperas -una especie de zorros bastante humanizados-, así como criaturas enemigas como abejas gigantes asesinas o gusanos mutantes, entre muchos más, hacen que la expansión sea una experiencia totalmente nueva y única. La única pega que le ponemos es la gran cantidad de enemigos que hay en todo el mapa, que a veces dificulta bastante el levear y más si vamos solos.

Una de las cadenas de misiones más interesantes junto al Hermano Pike. Detrás, un puente hecho con magia arcana.

Las misiones por su parte, son refrescantes, ya no es solo el ‘matar y recoger’ tan habitual en estos juegos,  nos llevan a hacer cosas que quizás nunca habíamos hecho antes en un juego como… intentar aparear dos dinosaurios en peligro de extinción. Que, personalmente, aunque parezca bastante surrealista, también fue muy divertido. Además, en ocasiones también contamos con minijuegos como llevar a una tortuga hasta su destino, entre otros.

Así que si, como habréis podido comprobar, tenemos diversión para rato y esto solo mientras subimos de nivel, pues a nivel máximo nos esperan mazmorras míticas, bandas, campos de batalla, arenas, asedios… un sin fin de opciones como siempre mientras esperamos nuevo contenido.

Lo que se queda.

Battle for Azeroth ya no solo se compone por novedades, la compañía ha querido mantener algunos aspectos que hacen tan especial al juego como la tan característica banda sonora, y es que si os quedáis escuchándola durante unos segundos quedaréis encantados con esta:

Por una parte contamos con las melodías de Kul’Tiras, marineras, fuertes y motivadoras. Mientras que en Zuldazar son más tropicales y exóticas, aunque la base de ambas es la misma. Eso si, de nuevo, escuchar estas piezas en directo ya se habrá convertido en el sueño de muchos fans al igual que la canción principal la cual podemos oír en la propia pantalla de incio y selección de personajes. Es simplemente fascinante.

Por otro lado, los tan preciados legendarios en Legión al parecer ya no nos servirán, o al menos de momento. En su lugar, se ha añadido algo bastante parecido como son las armaduras de azerita con las cuales, gracias al Corazón de Azeroth, un collar legendario que recibirán todos los personajes haciendo las misiones de Silithus y el cual irá subiendo de nivel tal y como vayamos reuniendo azerita al completar misiones, nos permitirá añadir una especie de talentos en cada pieza de armadura de este tipo.

Un ejemplo de armadura de azerita y sus aspectos.

También, al igual que hemos podido disfrutar en las anteriores expansiones, BfA trae consigo una gran cantidad de referencias a series de animación, series populares, películas… aunque solo los más astutos u observadores descubrirán estos easter eggs.

Conclusión.

En conclusión, Blizzard ha apostado por una expansión enfocada en el conflicto entre ambas facciones y en el PvP, aunque sin renunciar por supuesto a un cuidado PvE -jugador contra entorno-. Ha querido hacer ver a sus jugadores nuevamente que ambos modos de juego pueden coexistir sin dejar de ser interesantes y emocionantes. Pero esto es solo el principio, por supuesto, falta ver todo el contenido que está por llegar y de qué manera lo llevarán pues, como ya sabréis, mantener vivo un RPG multijugador durante tantos años no es tarea fácil.

Este análisis ha sido posible gracias a una copia digital deluxe otorgada por Blizzard, ¡esperamos que os guste!

Susanapz

Susanapz Autor

Soy de las que nacieron con una PSX bajo el brazo hace 21 años, hermana de Crash Bandicoot y elegida por la Keyblade. De día, junto a mi guardián Auron, intento salvar Spira y de noche soy una assassin en busca de la libertad.

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