
Warcraft 3 es un videojuego extremadamente especial para mi. No contaré mi historia porque este artículo es un análisis de la campaña y no de mi vida, pero basta decir que me lo he pasado muchísimas veces, conozco todos sus secretos, sus diálogos, y a día de hoy sigo usando algunas de sus frases memorables. Tenía unos 7 u 8 años la primera vez que vi a mi hermano jugarlo.
Desde entonces, enamorado del juego, año tras año pedía una nueva entrega, un posible Warcraft 4 que, con el tiempo, lo veía improbable por el auge de World of Warcraft, el que nunca me terminó de convencer por su estilo de juego multijugador masivo en línea y la necesidad de mantener una suscripción. Pero todo cambió en 2018.
Blizzard anunció por todo lo alto una remasterización del videojuego para el próximo año, prometiendo cinemáticas con mejores animaciones, una reescritura para conectar mejor con el MMORPG, etc. Y lo cierto es que, si tomamos a Warcraft 3 Reforged como un simple remaster el juego cumple con lo que se le pide, y una misión que era opcional ahora es obligatoria.
Por desgracia, la falta de comunicación, problemas con el multijugador, las mentiras en las cinemáticas al ser calcadas al original y no con los movimientos de cámara que se vieron en la demo, quitar el juego original de la tienda… Entre otros detalles, acabaron convirtiendo al probablemente RTS más importante de la industria en un chiste mal contado.

Con los años, el juego iba recibiendo alguna que otra actualización, pero nada relevante. El juego parecía que iba a quedarse en nada, en un producto olvidado. Pero, seis años después, el muerto viviente ha resucitado. Por una parte, tenemos una nueva actualización que añade muchas mejoras en la jugabilidad de forma gratuita.
Gráficos “Definitive Edition”, manteniendo los originales actualizados a estándares actuales. Se añade un nuevo héroe neutral para las partidas multijugador, el paladín renegado. Se ha mejorado muchísimo el editor del mundo, y lo que puede ser lo más llamativo, ahora podemos tener batallones de 24 unidades en vez de 12. Un detalle muy similar a Starcraft 2.
Por otra parte, se lanza la campaña Reino Olvidado, que añade un prólogo de 3 horas que comienza justo después de que finalice la campaña de los humanos de Reign of Chaos, así como una campaña que promete llegar a las 30 horas que se resume en la de Rexxar de The Frozen Throne totalmente vitaminada. La pregunta es, ¿ha cumplido con lo esperado, merece los 30€ que pide Blizzard? Entremos en las “entrañas” de esta nueva aventura y descubrámoslo.

Nada más empezar podemos elegir entre jugar el prólogo para entender cómo será la campaña principal, o ir directamente a esta. Evidentemente, hacerla nos dará el lore necesario para entender a nuestro protagonista, Garek, sus motivaciones, su pasado, cómo se convirtió en muerto viviente (soy de la vieja escuela, no suelo decir no-muerto)… Aparte de claro, los controles básicos de la jugabilidad.
Después tenemos los cuatro capítulos que componen esta campaña. Como comentaba, esta campaña es como la de Rexxar, solo que en ese momento World of Warcraft todavía no estaba a la venta, por lo que se podría decir que era un adelanto de cómo sería el MMORPG de Blizzard. Hoy, con más de 20 años de experiencias, se lleva esta jugabilidad a Warcraft 3 Reforged.
Esto hace que Reino Olvidado tire más por ser un RPG que un RTS, ya que estos elementos no se encuentran en la campaña. O mejor dicho, lo poco que aparecen son más bien anecdóticos. De esta forma, se apuesta por la narrativa y la evolución de los personajes. Si esperabas encontrar un “Warcraft 4” en esta campaña, no te equivoques, no se trata de una expansión, sino de una campaña al uso.

¿Cómo es la campaña? El primer capítulo es el más largo de todos, llegando perfectamente a las 8 horas. En ella controlaremos a Garek, un paladín renegado, y a Anya, una arquera oscura. Llegaremos a Entrañas, una ciudad subterránea controlada por Sylvanas Brisaveloz, y si esperabas que tuviese un papel más protagonista… Digamos que tiene el mismo caso que Thrall, aparece para dar misiones y poco más.
Es un punto algo negativo, ya que Sylvanas es uno de los personajes más queridos del universo Warcraft y ni siquiera es controlable aunque sea en una simple misión. Estas hay que decir que son algo variadas, con una forma cada una de jugarse. Y es que la jugabilidad aquí es muy Diablo, deberemos equipar a los héroes con sus armas y equipamiento, abalorios mágicos que darán una habilidad activa… Y luego están los jefes.
Cada uno tiene su propio patrón de ataques, no es como en el juego base que son esponjas de ataques, y hace que el combate sea estratégico, variado e incluso divertido y sorprendente. Aparte, jugando en normal ha sido un desafío, ya que una mala elección podría suponer una derrota.

Algunos son obligatorios, otros están en las misiones secundarias, que son varias. Los mapas a explorar son muy grandes, con una exploración que cumple con lo esperado. Aunque se agradecería que, tras terminar una misión, saliese una runa mágica que te devolviera a Entrañas, ya que aquí habrá que ordenar a los personajes volver a la entrada, y eso significa esperar sin que pase nada.
El segundo capítulo ya es más experimental, hay misiones que no te pedirán derrotar enemigos sino aguantar e incluso llevarlos a X punto. De hecho las puedes fallar, por lo que deberás tener cuidado. Pero al mismo tiempo es más corto, llegando a las cinco horas. Y los otros dos finales… Poco más de una hora. En total, jugando en normal y haciéndolo todo, de las 30 horas prometidas he llegado a las 18.
Bueno. Podría ser peor. Aparte, ofrece la misma rejugabilidad que siempre ha caracterizado a Warcraft 3, y de hecho tengo muchas ganas de volver a jugar la campaña esta vez con los trucos (no sabéis lo que ayudó a mi hermano conocer el whosyourdaddy hace 20 años en la misión de recolectar 15.000 de madera). Es el valor añadido de este tipo de juegos, conocer lo que la niebla oculta (iseedeadpeople).

La nueva banda sonora es muy buena, con temas que llegan verdaderamente a relajar, pero es ahora cuando tenemos que hablar del que, para mi, es el mayor problema de la campaña: no viene con doblaje español. Sí está traducido, aunque con ligeros fallos en algunas líneas, que se puede corregir con un parche. Pero lo que veo más improbable es un doblaje oficial en español u otros idiomas.
Si algo ha caracterizado a Blizzard desde tiempos inmemoriales es que doblan sus videojuegos a varios idiomas, y lo que todo el mundo sabe de Warcraft 3 es que su doblaje es legendario. Por eso cuando Reforged salió a la venta una de sus mayores críticas fue que, si bien su doblaje es excelente y muy profesional, siempre está esa nostalgia que pega muy fuerte.
Pero el hecho de que no se haya doblado a ningún idioma salvo el inglés esta campaña deja entrever que no ha sido una enorme prioridad para Blizzard y que, tal vez, ni se planteen doblarlo. Y duele mucho, es lo que más duele de esta campaña. Aunque, una de cal y otra de arena. Aquí Blizzard sí ha cumplido con la promesa que hizo.

Warcraft 3 Reforged prometió traer las secuencias de las misiones con mejores animaciones, cambios de planos y movimientos de cámara. Finalmente no resultó así y se quedó como una simple remasterización de lo ya creado. En Reino Olvidado, sí tenemos esa escenas como debían haber sido, con un enorme énfasis en la narrativa y la acción. Sintiéndose como un juego moderno, y no del 2002.
Con todo esto dicho, ¿podemos decir que estamos cada vez más cerca de encontrarnos con un Warcraft 4? Honestamente, y con el corazón en la mano, creo que sí. No tiene mucho sentido resucitar un juego muerto con pésimas críticas y recepción del público y anunciar que vuelve justo el mismo día con contenido nuevo.
Es una prueba de campo, un producto fácil de hacer que esconde una pregunta. “Bueno, World of Warcraft ya no sabemos cómo mejorarlo más de lo que ya está. ¿Qué podemos hacer?” Y es que qué mejor forma de contar otra vez lo que ocurrió en el mundo de Warcraft con Warcraft. No tiene por qué ser un Warcraft 4 al uso, puede ser un RTS al que meterle varias expansiones con el tiempo.
¿Merece los 30€? Si amas Warcraft 3, quieres mostrar tu apoyo a la franquicia, y sabes que el único apoyo que entiende una empresa es el dinero, no lo dudes ni un solo minuto. Aunque, debes saber que estás comprando una campaña. No es una expansión, no hay más de una campaña, y es lo mismo que la de Rexxar pero con mucho más contenido y mecánicas.
Por la Horda o por la Alianza. Por el futuro esperanzador del RTS más importante de la industria.
Comunicador audiovisual. Locutor de radio, actor de doblaje y presentador. Los videojuegos me han salvado la vida, por eso me dedico a hablar de ellos. Shergiock@gmail.com















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