//Jibaku Shōnen Hanako-kun, el poder de los niños en el audiovisual

Jibaku Shōnen Hanako-kun, el poder de los niños en el audiovisual

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Jibaku Shōnen Hanako-kun, el poder de los niños en el audiovisual

Recuerdo estar en mi plataforma de anime online favorita cuando de repente vi una miniatura que me llamó la atención. Era la del anime ‘Jibaku Shōnen Hanako-kun‘. Me llamaba la atención debido a mi pasión por los niños en el medio audiovisual, y una mísera imagen fue más que suficiente para que dedicase 25 minutos de mi vida a ver el primer episodio. Que inocente era… Dediqué más de 2 horas a ver ese capítulo, me encantó, sentí algo que no había vivido desde ‘Kobayashi-san Chi no Maid Dragon‘.

Hanako-kun (así llamaremos al anime a partir de ahora) se ha convertido automáticamente en uno de mis animes favoritos, tenía lo que más quería en este mundo: una obra audiovisual protagonizada por niños con una buena trama, atrevida, con unos personajes muy carismáticos. Antes de explicarme, me gustaría hacer un resumen de los capítulos que hemos podido ver hasta ahora, es decir, el resumen de lo que trata la historia principal.

La obra comienza con Yashiro Nene, una niña de 15 años que, tras escuchar un rumor sobre los Siete Misterios de que si llamas a Hanako-san en el baño de las chicas, esta aparecerá y le concederá un deseo. Lo que ella no esperaba es que realmente apareciese, con aspecto de chico, y que este le ayudaría a cumplir su deseo. Hanako es el fantasma de un niño de su edad, que murió nadie sabe por qué, solo se sabe que él mató a alguien. Este ayudará a Yashiro a cumplir su sueño de conseguir que Teru Minamoto se enamore de ella.

Por cosas de la vida, el plan no le sale bien a Yashiro, y en un último intento en el que se da cuenta de que no puede hechizarle, pues sería muy egoísta, se convierte en sirena. Para su fortuna, Hanako logra «quitarle» esa maldición creando un vínculo en el que ella será su asistente. Todo esto en un capítulo en el que conocemos las personalidades de ambos personajes: una Yashiro cómica y enamorada y un Hanako travieso y serio cuando la situación lo requiere.

En el siguiente capítulo nos presentan a Kou, de 14 años, hermano pequeño de Teru. Kou viene de una familia de exorcista que busca eliminar a los malos espíritus, entre ellos Hanako, pero tras una lucha contra él no logra derrotarle y este sella el poder de su bastón. En este momento nace un futuro muy interesante para el final de la serie, es que Hanako le dice que luche para ser un exorcista tan poderoso que sea capaz de canalizarle a él mismo.

Tras esto, los tres se hacen buenos amigos, y Kou llega a preguntarse si es correcto eliminarle o no, si realmente debe hacerlo. Esta escena nos deja claro (aunque no asegurado) que al final será Kou quién de paz a Hanako, finalizando de una forma bastante bonita la obra audiovisual.

Fuente.

Estos tres chavales son los protagonistas principales de la serie, pero a ellos se les suman más. A lo largo de los primeros capítulos, veremos como de los Siete Misterios hay alguien que es un traidor. Este Misterio se ha vinculado con un humano, y ya no solo está manipulando a los demás, previsiblemente para ser la líder de los Siete Misterios, sino que además, sorpresa sorpresa, tiene en su haber al fantasma del hermano gemelo de Hanako quién, además, fue asesinado por él.

Es aquí cuando todo comienza a tener su misterio: ¿cómo murió Hanako, por qué mató a su hermano gemelo, qué es lo que quiere la traidora de los Siete Misterios? Aliándose con nuevos personajes que van llegando, como la reciente Mitsuba o los dos Misterios aliados Tsuchigomori y Yako. A partir de este momento, no quiero contar más spoilers de la obra, principalmente porque no he querido leer el manga para vivir el anime, aunque sé que tarde o temprano deberé hacerlo puesto que solo habrá 12 capítulos por ahora.

Ahora es cuando quiero hablar de lo que habéis visto en el título, el poder de los niños en el audiovisual. Previamente ya había hecho un par de artículo similares, con Toon Link y Clementine, y hoy quiero hacer un artículo similar dedicado a Hanako-kun, aunque como ya os podéis imaginar más o menos lo he comentado todo por encima en lo que llevamos de entrada.

Lo primero que destaca es la seriedad que tiene el asunto con unos toques de comedia que quedan genial en el avance. Estamos hablando de casos en los que prácticamente pueden morir los chavales, en los que se juegan la vida. Sé que esto está prácticamente a la orden del día en los animes con personajes mágicos, mas en este caso Yashiro y Kou no tienen este tipo de poderes mágicos, por lo que tienen que depender de su suerte y su habilidad para esquivar ataques mientras Hanako pelea.

Luego tenemos las personalidades de cada personaje. Hanako es travieso, pillo, con ese toque graciosete, pero también es serio cuando la situación lo requiere, no tiene reparos en amenazar de muerte a sus propios aliados para que cooperen, y siempre actúa con superioridad, como si tuviera la situación controlada. Después tenemos a Yashiro, que se define como una niña muy femenina y enamoradiza, que en más de una situación resultará ser una protagonista con recurso cómico, pero que cuando la ves hablar y actuar ves que hay todo un mundo de personalidad en su interior.

Por último tenemos a Kou, quien ha sido mi mayor sorpresa. Al principio es el típico chico enérgico, con ganas de demostrar su valía y cabezota para conseguir su objetivo: canalizar a Hanako. Pero le sobra un capítulo para cambiar y pensar en si lo que hace es lo correcto, si lo que le han enseñado y educado es realmente justo, tratando con muchísimo respeto a Yashiro e incluso rompiendo barreras y estereotipos y ser él quien limpie, cocine y esté más concentrada su faceta enamoradiza.

Todos los niños tienen una personalidad bien definida, carismática, y sobretodo se nota una evolución en los pocos capítulos que hemos podido ver. Y fue en el sexto, que considero el de más peso para la trama, en el que pudimos ver esta escena que compartí en Twitter:

Esta escena sigue estando en mi cabeza a fuego. Simplemente vedla, es sublime. Ver cómo Hanako pasa de su chulería a su inocencia, viendo cómo se comporta como un niño de su edad, como socializa con otros niños después de todo lo que ha vivido… Me parece simplemente espectacular.

En resumen, y para no alargar más este artículo, creo que Jibaku Shōnen Hanako-kun es algo más que un anime con niños con un toque adorable de aventuras y ya. Tal vez sea por mi pasión por los más pequeños en el mundo audiovisual, mas creo que obras como estas son necesarias. No sé cuántos capítulos tendrá el anime, ni sé siquiera si el manga ha terminado.

Lo que sí que sé es que Hanako-kun ha demostrado una vez más el potencial de los niños y adolescentes en el medio audiovisual. Es una prueba más de las muchas que tenemos. Y que, si conseguimos que estas obras resuenen con más fuerzas, lograremos que más y más profesionales se animen a hacer este tipo de contenido.

 


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