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Parece que todo lo prometido en el E3 de 2017, los chicos de Sledgehammer Games han sabido mantener el listón del hype bastante alto y cumplir con muchas expectativas. La idea de un Call of Duty basado en la Segunda Guerra Mundial, supuso un cambio radical para la franquicia, quien debió haber olvidado sus raíces entre tanto exoesqueleto y armas futuristas, y por eso, tras esta entrega, esperemos que sus próximas entregas tomen el mismo camino.

Viajamos al pasado, concretamente a 1944, para ponernos en la piel de un soldado raso llamado «Red» Daniels y su pelotón: un grupo un tanto interesante con ciertos toques de cliché. Por ejemplo, tenemos al teniente Turner, quien será la voz de conciencia de Daniels, y por contraparte, tenemos al rígido sargento Pierson, el cual nos dirá constantemente que la guerra no es un juego. Como compañeros de escuadrón, Aiello y Zussman, serán claves en la preparación de nuestro protagonista. A lo largo de la campaña se conocerán las historias de todo el elenco principal, sobre todo de Daniels, cuyas ideas y propósitos chocarán con los intereses de los superiores y los objetivos de la misión.

Durante el modo historia, se puede ver una guerra bastante más humana en comparación con sus antecesores. Una guerra donde veremos morir tanto nazis como aliados cercanos. En la primera escena, concretamente en el desembarco de Normandía, nos dan unas ideas de que el juego no va a ser fácil, porque ya no se trata de aeronaves destruyendo edificios gigantes, o drones disparando desde los cielos. Solo son soldados y un par de tanques. No abarca tanta filosofía como lo podría hacer Spec Ops The Line, pero sí nos sirve como un recordatorio constante de que la muerte está presente y es algo real.

Las primeras pinceladas a un mundo devastado por la guerra son mucho más que notables. Los gráficos son más reales que nunca y la sensación de estar bajo peligro constante es abrumadora. Por ejemplo, las peleas entre las trincheras se parecen a las del primer Black Ops, con la diferencia de aumentar un poco los espacios y poder tener un equipo que nos siga. Liberar búnkers de nazis nunca fue tan divertido. Sin embargo, a pesar de la linealidad que ofrecen los caminos, los combates a campo abierto son la joya de la corona, porque muchas veces tendremos que ir a pecho descubierto, sin objetos con los que cubrirnos, sin botiquines y armados con un fusil y medio cargador.

Pero no todo son rosas en el camino del Señor. Call of Duty tiene un fallo casi demencial, y lo lleva cometiendo durante años. Su principal error es dar al jugador un número ilimitado de munición. Los compañeros de equipo juegan un papel como el de Elizabeth en Bioshock Infinite, darnos munición, botiquines, equipo táctico y apoyo aéreo siempre que queramos en todas las batallas. Bien es sabido que la Segunda Guerra Mundial no se caracterizó por tener armas con munición infinita pero, pese a ello, los enemigos y aliados nos dan munición para que sigamos matando nazis. No hay opción de no disparar o esperar que los NPC’s se maten entre ellos.

Quizás otras fallas del título sean la escasa aparición de la mujer, -que aunque nos dan una misión bastante interesante donde manejamos a una espía, no tardaremos en abrirnos paso a tiros- o el exceso de la propaganda estadounidense y el patriotismo americano que se respira en cada frame. No está mal añadir discursos motivadores, pero también hay que recordar los momentos duros, como el ataque a Pearl Harbour, o la pérdida de soldados. Parece que tenemos que ver a Estados Unidos como un monstruo imparable…

En resumidas cuentas, y sin haber entrado en el multijugador, tenemos una buena campaña digna de jugar varias veces, llena de historia y testimonios que bien podrían ser reales, y si tuviéramos que quedarnos con algún detalle, sería sin duda el descubrimiento de los campos de concentración. Entre tantos disparos y explosiones, el juego se toma una pausa para enseñarnos algo tristemente histórico.

Parece que todo lo prometido en el E3 de 2017, los chicos de Sledgehammer Games han sabido mantener el listón del hype bastante alto y cumplir con muchas expectativas. La idea de un Call of Duty basado en la Segunda Guerra Mundial, supuso un cambio radical para la franquicia, quien…

Call of Duty WWII. Análisis.

Historia - 7.5
Jugabilidad - 7.5
Gráficos - 8.4
Sonido - 8

7.9

El 'reset' de la saga Call of Duty que tanto ansiaban los fans llegó, prometiendo lo cumplido pero sin marcar un antes y un después.

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Por Pifias

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