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[Análisis] Donkey Kong Country Tropical Freeze: vuelta a los plataformas retro

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Donkey Kong: Country Tropical Freeze

Donkey Kong Country :Tropical Freeze es un videojuego de plataformas en 2D desarrollado por Retro Studios basado en la popular saga de Nintendo, Donkey Kong. Llegó por primera vez en 2014 a Wii U, la consola maldita de Nintendo por excelencia, y el año pasado a Nintendo Switch. Mismo juego, algunas interesantes novedades y mucha diversión. El título es una continuación de Donkey Kong Country Returns lanzado en 2010 en Wii. ¿Estamos ante una secuela a la altura de su predecesora o de un videojuego que peca de continuista?

Anteriormente Retro Studios había revitalizado la saga Metroid Prime de la mejor forma posible.

Fue en el E3 de 2010 en el que descubrimos que Retro Studios tenía en manos un nuevo juego de la saga Donkey Kong. Anteriormente la desarrolladora, subsidiaria de Nintendo, había revitalizado la saga Metroid Prime de la mejor forma posible. Consiguieron llevar a cabo el difícil paso de 2D a 3D haciendo que apenas extrañásemos los Metroid anteriores. En esta ocasión, tras su paso por el 3D en Donkey Kong 64, decidieron continuar los orígenes de la saga implementando espectaculares mejoras y modificando mecánicas.

Donkey Kong: Country Tropical Freeze

Tras una recepción inmejorable en Nintendo Wii, no pocos esperaban que Retro Studios continuara una de las franquicias más populares de Nintendo. Así fue, con Donkey Kong Country: Tropical Freeze, título que se lanzo en 2014 para WiiU. La acogida por parte de crítica y público volvió a ser excelente y, quizá por ello y el escaso éxito comercial de WiiU, Nintendo decidió lanzar un remaster para Switch. De esta forma, se intentarían relanzar sus ventas añadiendo ciertas mejoras para hacerlo más atractivo para el gran público. A continuación comprobaremos si merece la pena jugar a Donkey Kong Country: Tropical Freeze en pleno 2019.

Los juegos de plataformas no suelen gozar normalmente de un gran historia. Aunque hay claras excepciones, no es un apartado al que se le suela prestar demasiada atención. En esta ocasión, la isla Kong es invadida y congelada por temibles criaturas vikingas, que expulsan a Donkey Kong y sus amigos a otra isla cercana. A través de un mapeado formado por 6 islas, deberemos ir acabando cada fase y enfrentarnos con el jefe final de cada isla. Un esquema nada original pero muy divertido, siguiendo la estela de los juegos de plataformas de toda la vida.

Las fases tienen mucha fuerza, siendo igualmente importantes los elementos en un segundo plano, cobrando más vida que nunca.

Donkey Kong: Country Tropical Freeze

 

Una de las muchas virtudes del título es su renovación gráfica. Al igual que su predecesor, el estilo gráfico mezcla de 2D y 3D y la vibrante paleta de colores unida a un ritmo acelerado que quita el hipo, deriva de uno de los puntos fuertes de este Donkey Kong. El juego mejora a su predecesor de forma notable, e incluso añade una perspectiva diferente muy interesante. Unas cuantas veces, aunque no demasiadas, la vista pasa de 2D a 3D repentinamente, añadiendo profundidad. Aunque es algo meramente anecdótico, esto unido a los cambios meteorológicos en algunos escenarios y la variedad de ellos, hacen que el juego destaque dentro de su género. Las fases tienen mucha fuerza, siendo igualmente importantes los elementos en un segundo plano, cobrando más vida que nunca.

Los escenarios están bien diferenciados entre ellos: desde fases industriales, de hielo, agua, peligrosas junglas…unas fases más luminosas y otras más oscuras, vibrantes y algunas de ellas llenas de colorido. La remasterización pule más si cabe el apartado gráfico, haciendo que aumente la nitidez en los escenarios y se vean más espectaculares. El rendimiento también es mayor, pasando a los deseados 1080p, al menos en el modo dock.

Ventiscas, incendios, derrumbamientos e incluso tormentas eléctricas con sonidos envolventes que suman más puntos a la experiencia.

El sonido, al igual que en entregas pasadas, juega un papel muy importante en la saga. Melodías nada rutinarias, pegadizas e incluso épicas, aunque algunas de ellas adolecen de cierto reciclado con respecto a su predecesor. Aún así, tenemos melodías que destacan incluso dentro de la propia franquicia, y eso es mucho decir. Prueba de ellos es por ejemplo la fase del carnaval de animales con reminiscencias al Rey León. Además, los efectos sonoros son muy acertados y ayudan aún más a sumergirnos en la isla Kong. Ventiscas, incendios, derrumbamientos e incluso tormentas eléctricas con sonidos envolventes que suman más puntos a la experiencia.

Las mecánicas jugables no nos son desconocidas en absoluto, ya que se apoyan en los elementos mas reconocidos de la saga. El control, el elemento clave de los juegos de plataformas, es prácticamente sublime. Una mejora con respecto a su predecesor, que aunque tenía un control muy bueno, el famoso shake shake en el mando de Wii para rodar daba bastantes quebraderos de cabeza. En Donkey Kong Country: Tropical Freeze se puede escoger el control que mas nos convenza para el agarre y golpeo, facilitando aun más la cosas.

Como viene siendo habitual, especialmente en los nuevos Donkey Kong, las mecánicas se apoyan en el diseño de los escenarios. Las fases son frenéticas y es casi imposible prever lo que va a pasar en bastantes ocasiones. Esto convierte el diseño de escenarios en el factor de mayor importancia para alcanzar nuestro objetivo. Los controles son simples y eficaces, la complejidad radica en intentar adelantarse a los acontecimientos. Podría parecernos que todo se basa en una mecánica de prueba y error, pero es mucho más complejo que eso. La diversión que nos aporta intentar llega al final, descubrir escondrijos y coleccionables, y la sensación de que realmente estamos mejorando, es muy gratificante.

La dificultad está muy bien calibrada, ya que va claramente de menos a más, dejando que nos acostumbremos a los controles y escenarios.

La dificultad es, sin duda, uno de los puntos fuertes del juego. Donkey Kong es una saga que ha sabido mantener una dificultad constante en casi todos sus títulos. A pesar de ello, está muy bien calibrada, ya que va claramente de menos a más, dejando que nos acostumbremos a los controles y escenarios. Esto hace que sea un juego apto para todos los públicos, que nos deja que nos desanimemos en cuánto empecemos a jugar. Llegar a final no entraña demasiadas dificultades, sí que es cierto que deberemos ser medianamente hábiles, pero hay muchos puntos de guardado entre fases e ítems que podremos usar para facilitar la experiencia jugable.

Los jefes finales son bastante más largos y complicados que su predecesor, haciendo que en algunos casos se vea mermada nuestra paciencia. Algunas fases, especialmente las secretas, están hechas un poco a mala baba, pero siguen resultando muy divertidas. Un tema aparte son la vuelta de las fases acuáticas, desaparecidas en Donkey Kong Country Returns. Aunque en muchos casos son un total acierto, ya que le da variedad a la jugabilidad y están bien llevadas, tampoco las hubiese echado de menos. Por mucho que no queramos admitirlo, las fases acuáticas nunca tendrán el mismo dinamismo que las demás.

 

Teniendo en cuenta que se trata de un juego que no es injusto, lo seguiremos intentando hasta que lo consigamos. Lo más importante es la rapidez de reacción

La verdadera dificultad está en conseguir todas las letras Kong y los coleccionables, algunos muy escondidos o de difícil acceso. Una vez que consigamos todas las letras de cada mundo, los templos harán su aparición. Fases largas, difíciles, sin puntos de guardado intermedios y totalmente extenuantes, pero no imposibles. Es aquí dónde hace su aparición la verdadera dificultad, que dará algunos quebraderos de cabeza a más de uno. Teniendo en cuenta que se trata de un juego que no es injusto, lo seguiremos intentando hasta que lo consigamos. Lo más importante es la rapidez de reacción, algo que deberemos practicar una y otra vez hasta que seamos capaces de conseguirlo.

La versión de Donkey Kong para Switch nos presente un modo fácil y otros para dos jugadores. Con la incursión de un nuevo personaje jugable, Funky Kong, sortearemos muchos de los retos propuestos por el juego. Quizás para algunos sea demasiado fácil y estropee la experiencia jugable, pero será mucho más accesible para otros. Para los más experimentados tenemos el modo difícil, apto para muy pocos. En él sólo tendremos un corazón y las fases no tendrán puntos de guardado, un gran reto ideado para muy pocos.

El modo de dos jugadores intenta supuestamente ponernos las cosas más fáciles mientras disfrutamos con un amigo. Digo supuestamente porque es algo que desde luego no cumple. El modo se hace a efectos prácticos injugable, ya que es muy difícil coordinarnos con otro jugador y no morir muchas veces en el intento. Algunas plataformas son móviles o desaparecen al pisarlas, si nos alejamos un poco uno de otro también morimos…cuando nos hayamos dado cuenta, habremos malgastado muchas vidas. Quizás no haya sido buena idea intentar añadir este modo a un juego tan rápido y dinámico como este Donkey Kong. De todas formas, como curiosidad y para pasar el rato con un amigo, no está mal.

Para ser un juego en plataformas en 2D tan directo y, a pesar de no contar con la más amplia variedad de mundos, cumple con creces.

La duración en Donkey Kong Country Tropical Freeze es otro punto a favor del juego, llevándonos una media de 25 horas para completarlo al 100%. Teniendo en cuenta la rejugabilidad, algún que otro pico de dificultad y la diversión ofrecida, tenemos juego para rato. Para ser un juego en plataformas en 2D tan directo y, a pesar de no contar con la más amplia variedad de mundos, cumple con creces. En cuánto la cojamos el truco, no seremos capaces de parar de jugar.

En resumen

Lo mejor:

  • Los gráficos, fluidos y vistosos, con entornos 2D mezclados con 3D, además de unas animaciones de los personajes que le dan mucha vida.
  • La creciente dificultad, justa y retante, que hace que no podamos para de jugar.
  • El diseño de fases, que incluye algunas increíblemente espectaculares: bosques incendiándose, un gigantesco tifón, una tormenta eléctrica..escenarios que cambian todo el tiempo.
  • Las diferentes alternativas que el juego ofrece: un nuevo modo fácil, otro más difíciles que el original disponible al acabar el juego, ítems que nos facilitarán la vida… etc

Lo peor :

  • El modo de dos jugadores, aunque está bien como curiosidad, no llega a funcionar.
  • A las fases acuáticas les falta el dinamismo de los demás mundos, a pesar de estar bien diseñadas y ser divertidas.
  • A pesar de la variedad de fases, el juego quizás tiene demasiadas fases en cada mundo en vez de tener algún otro mundo extra con otra temática.
  • Peca en cierto modo de ser demasiado continuista comparado con Donkey Kong Country Returns. Podrían haberse arriesgado más y haber añadido otro tipo de fases aparte de las de la vagoneta o el barril volador.

Como conclusión, Donkey Kong Country: Tropical Freeze es uno de los mejores plataformas que podemos encontrar actualmente en Switch. Adictivo, retante y divertido, es altamente recomendable para la mayoría de los jugadores. Puede que le haya faltado cierto riesgo y sea demasiado parecido a su predecesor, pero acaba convirtiéndose en un factor a su favor. Aunque no haya sido tan laureado como Donkey Kong Country Returns, sin duda Retro Studios ha hecho un buen trabajo.


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