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Hace ya casi una década, una pequeña compañía danesa llamada Playdead, estrenó para la Xbox Live Arcade Limbo. Un juego de puzzles y plataformas que sorprendió a pesar de su corta duración. Nos sumergimos en un mundo en blanco y negro que nos provoca angustia a cada paso. Un niño se dirige hacia un lugar incierto pero… ¿Dónde está realmente? ¿A quién quiere encontrar? ¿Lo conseguirá?

Puede que hoy en día los juegos independientes estén presentes en nuestro día a día casi tanto como los llamados triple A, pero en 2010, era algo casi anecdótico. No había comparación, ni en cantidad ni en calidad, a los lanzamientos que nos esperan en 2019. Eso conlleva a unas expectativas cada vez mayores, con juegos hechos por apenas dos o tres personas que nos ofrecen decenas de horas de diversión.

En su sencillez está su mayor arma, consiguiendo que casi todo lo que se propone funcione a la perfección.

No es precisamente lo que Limbo ofrece. No es un juego largo, ni siquiera de duración media, y tampoco es en absoluto complejo. En su sencillez está su mayor arma, consiguiendo que casi todo lo que se propone funcione a la perfección. Limbo no utiliza prácticamente ningún recurso narrativo, no hay voces ni textos escritos en todo el juego. Pero eso no significa que no podamos desgranar poco a poco una historia, una meta a la que aspira nuestro personaje a pesar de que nadie nos indique nada.

En Limbo un niño se despierta en la oscuridad, en un entorno hostil y angustioso avanzando en busca de la luz. Esa luz que va emergiendo hasta su tramo final, escapando del limbo y comprendiendo realmente lo que ha sucedido. O al menos intentarlo, ya que tratándose de un título tan visual, no esperéis ninguna explicación extra además de lo que veréis en pantalla.

Los gráficos monocromáticos le van como anillo al dedo, un minimalismo que consigue que nos centremos en la ambientación sin saber realmente qué esperar.

Los gráficos monocromáticos le van como anillo al dedo, un minimalismo que consigue que nos centremos en la ambientación sin saber realmente qué esperar. Aunque no sea un entorno que de miedo ni lo pretenda, sí que consigue que queramos seguir adelante hasta encontrar una salida. Nunca nos sentiremos realmente cómodos. A este hecho también contribuye de forma muy notable el sonido. El juego no tiene hilo musical, pero los efectos de sonido consiguen suplir esto. Un sonido envolvente que nos ayuda a adentrarnos aún más en este mundo solitario y misterioso.

Las mecánicas jugables se basan mayoritariamente en la resolución de puzzles con un poco de plataformeo. Utilizando los recursos disponibles a nuestro alrededor iremos sorteando pequeños retos que nos permitirán seguir avanzando. Ya que mayoritariamente no podremos adelantarnos a los acontecimientos, Limbo convierte la mecánica de prueba y error en algo satisfactorio. Deberemos observar a nuestro alrededor intentando buscar una solución para poder seguir avanzando. A veces dispondremos de todo el tiempo del mundo, mientras que en otras, deberemos actuar lo más rápidamente posible para evitar una muerte segura. Muertes que, por cierto, son especialmente violentas a pensar de la falta de sangre. Esto fue bastante criticado en su momento, pero creo que sí que encaja y aporta algo al juego. Nuestro personaje es insignificante, al igual que su muerte. Y esta muerte puede ocurrir en cualquier momento, al mínimo despiste que tengamos.

Quizás más profundidad en las mecánicas jugables hubiesen alargado su duración, siendo una lástima que no hayan sido un poco más ambiciosos.

Uno de los puntos flacos del juego es la duración, Limbo sin duda es un juego corto. Bastante más corto de lo que estamos acostumbrados hoy en día, incluso en juegos indies. A lo sumos nos durará unas 4-5 horas siendo optimistas, sin que ésto reste un ápice de su atractivo. Quizás más profundidad en las mecánicas jugables hubiesen alargado su duración, siendo una lástima que no hayan sido un poco más ambiciosos. A pesar de su corta duración, puede que peque de ser un algo irregular, con un primer tramo más emocionante que el resto del juego. Sí que es cierto que intentaron echar mano al ingenio en el tramo final, con partes claramente inspiradas en Super Mario Galaxy. A destacar los tramos en los que somos poseídos por una siniestra larva y deberemos averiguar como deshacernos de ella.

La dificultad en Limbo se mantiene más o menos estable durante todo el juego, sin que haya picos de dificultad destacables. En algún momento nos podremos quedar atascados, pero siempre se nos acabará ocurriendo como resolverlo y seguir avanzando. Limbo nos introduce en un pequeño mundo que pese a que no resulta agradable, nos dará pena que se acabe.

En resumen

Lo mejor:

  • Los gráficos monocromáticos y los efectos de sonido transmiten la hostilidad y malestar que pretenden.
  • Los puzzles no son repetitivos y son muy llevaderos, entretenidos y sin demasiadas complicaciones.
  • A pesar de ser un juego simple en mecánicas, les saca el suficiente provecho para que resulte satisfactorio.

Lo peor :

  • El juego es excesivamente corto y no es en absoluto rejugable.
  • Da la sensación de que siendo más ambiciosos podrían haber dotado de más profundidad a la jugabilidad
  • Para algunas personas, el que no haya ningún tipo de narrativa, especialmente al final, puede resultar algo frustrante. Lo deja todo un poco a nuestra imaginación.

Como conclusión, Limbo es un juego muy bien ambientado, interesante y entretenido.  Este pequeño título nos hará pasar un buen rato las pocas horas que dura. A pesar de esto, si todavía no lo habéis jugado, vale mucho la pena experimentar los peligros que nos encontraremos si nos quedamos atrapados en el limbo.

Hemos realizado este análisis con la versión de PC.

Hace ya casi una década, una pequeña compañía danesa llamada Playdead, estrenó para la Xbox Live Arcade Limbo. Un juego de puzzles y plataformas que sorprendió a pesar de su corta duración. Nos sumergimos en un mundo en blanco y negro que nos provoca angustia a cada paso. Un niño…

[Análisis] Limbo, la oscuridad de la vida

Gráficos - 9
Sonido - 9
Jugabilidad - 8
Duración - 7

8.3

Hace ya casi una década, una pequeña compañía danesa llamada Playdead, estrenó para la Xbox Live Arcade Limbo. Un juego de puzzles y plataformas que sorprendió a pesar de su corta duración. Nos sumergimos en un mundo en blanco y negro que nos provoca angustia a cada paso. Un niño se dirige hacia un lugar incierto pero... ¿Dónde está realmente? ¿A quién quiere encontrar? ¿Lo conseguirá?

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Por Leticia Martínez Páramo

Apasionada del cine, la música y los videojuegos. Cuando me dijeron que la princesa estaba en otro castillo, el momento en el que empecé a pasear por Hyrule, el miedo que sentí cuando llegué a Raccoon City... Fue cuando supe que me había perdido para siempre.

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