Compartir

Análisis de Mario Tennis Fever, siempre en la mejor dirección

Camelot es, sin lugar a dudas, uno de los estudios más queridos de la Gran N. Los padres de las dos sagas de deportes de Super Mario más conocidas, Mario Tennis y Mario Golf, fueron muy conocidos por darle un giro de tuerca a este tipo de videojuegos, añadiendo un modo historia con elementos de RPG.

Nintendo dio la oportunidad al estudio de realizar incluso su propio JRPG, Golden Sun, pero eso es historia para otro momento (porque siempre que tengamos un buen momento para pedir que regreso el sol dorado lo vamos a hacer). Mario Tennis para Nintendo 64, y también para GameBoy Color, fue un juego muy importante ya no solo por ser el primero (con respeto a la entrega de Virtual Boy) de esta saga, sino también porque dio vida a posiblemente el personaje del universo del reino champiñón más carismático de todos, Waluigi.

Puede parecer un detalle insignificante, pero estamos hablando de cómo Nintendo tenía tanta fé a este proyecto y confianza en Camelot, que les permitieron crear a la antítesis de Luigi, llevando al personaje a otros juegos como Mario Kart, Mario Party y Super Smash Bros… Como ayudante, pero eso, de nuevo, para otro momento.

Análisis de Mario Tennis Fever, siempre en la mejor dirección

A lo largo de los años, Camelot ha desarrollado juegos de Mario Tennis casi en todas las plataformas posteriores: GameCube, GameBoy Advance, 3DS (Nintendo DS no, fíjate), WiiU, Switch, y ahora, con la nueva generación, Mario Tennis Fever, nuestro protagonista. El anuncio fue algo frío por parte de la comunidad, al tener relativamente reciente Aces. La pregunta es, ¿ha logrado el juego ser lo suficientemente bueno como para recomendarlo?

La respuesta corta es que sí. La larga es este análisis. Fever ha sido una sorpresa gracias a su carisma personal. Mario Golf Super Rush incluía ese “modo mundo abierto” en el que moverse libremente por los campos, y si bien Fever no tiene canchas abiertas, añade una función que no es que no hayamos visto, pero que la incluye efectivamente.

Se trata de las raquetas furor, las que dan nombre al juego en inglés. En esencia, la jugabilidad es la siempre, es muy difícil innovar en un juego que va de tenis. Con A haremos golpes fuertes, con B los cortes, con Y los normales, y con la X podremos usar el ataque especial.

Contamos, en el momento de lanzamiento, con 14 pistas, 38 personajes jugables y 30 raquetas furor. Estas raquetas, cuando se cargue el medidor de Puntos Furor, nos permitirá lanzar un ataque especial, como pueda ser lanzar fuego, congelar un trozo de pista, crear un clon para ayudarnos, incluso cambiar la orientación de la pelota.

Un detalle importante a tener en cuenta es que, para que algunos efectos se cumplan, tienen que tocar el suelo. Es decir, si lanzamos una pelota de fuego, pero no golpea el suelo porque nos la devuelven, y cae en nuestra parte de pista, el fuego nos afectará a nosotros. Esto genera un frenetismo y estrategia que resulta muy satisfactorio.

Ello se suma con las distintas canchas, que harán que la pelota vayan más alto o bajo, estarán hechas de hielo con el que resbalar, e incluso hay una inspirada en Super Mario Bros. Wonder que es una maravilla, nunca mejor dicho. Eso sí, la que más me ha sacado una sonrisa es la inspirada en el pinball de Waluigi. Este juego es una carta de amor al eterno infravalorado de Super Mario…

Análisis de Mario Tennis Fever, siempre en la mejor dirección

En cuanto al resto de mecánicas, no hay mucho más que decir. Partidas individuales, a dobles, de ganar siete puntos, X número de sets, torneos, partidas clasificatorias online, juego local, GameShare con Switch 1 incluido, cinco logros desbloqueables… Ahora, para que no todo sea tenis y ya, tenemos un par de modos de juego más.

Uno es la torre de los retos, básicamente una serie de misiones y retos con los que añadir horas al marcador. El otro es el Popurrí, con varios desafíos con los que jugar, y por último el modo historia. Se trata del típico tutorial disfrazado de modo historia con el que aprender los conceptos básicos del juego.

Puede durarnos unas 3 o 4 horas, no tiene mucho misterio, aunque sí tiene algo de rejugabilidad con los minijuegos que tiene, que serán necesarios para desbloquear raquetas furor y colores para personajes como Yoshi o Shy Guy (se agradece mucho no venir con todo desbloqueado desde el principio para dar esa sensación de progreso).

Gráficamente el juego es una maravilla moviéndose a 60fps totalmente estables tanto en sobremesa como en portátil, y la banda sonora solamente hay que decir que la firma Motoi Sakuraba, por lo que ya os podéis imaginar si sabéis quién es este señor. Y si no… Básicamente imaginaos a Dios si se dedicase a hacer música.

En conclusión, Mario Tennis Fever es la entrega más potente de esta saga. Su gran rejugabilidad, su sensación arcade, simple y efectiva, su variedad de personajes, de habilidades especiales y demás, hacen un imprescindible para el catálogo de Nintendo Switch 2.

Tal vez, como única pega decir que si has jugado Mario Tennis Aces se puede hacer una entrega sin muchos alicientes debido a su precio actual. El modo historia podría ser más ambicioso, pero ya sabemos que Nintendo no suele dar mucha libertad creativa a Camelot cuando se trata de ojito derecho de Shigeru Miyamoto (solo hay un Toad con traje).

Por lo demás, esperemos que le sigan dando más vida añadiendo nuevas canchas, personajes, e incluso vayan más allá y hagan crossovers con juegos como Splatoon, Animal Crossing o The Legend of Zelda. La variedad de pistas y raquetas que se pueden hacer con esos universos… ¡Sería un furor!

Este análisis se ha realizado con una clave que ha facilitado Nintendo España a VidaoPantalla.


Compartir

Por Sergio Ortuño Fernández

Graduado en Comunicación Audiovisual. Escribo en VidaoPantalla y opino en YouTube. Guionista, doblaje, locución y presentación de radio y TV. Shergiock@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *