Compartir

Pokémon Pokopia es volver a la época donde éramos felices

Nunca he sido un gran fan de Pokémon, pero sí he tenido una experiencia con la saga como todo niño nacido en los 90. Yo disfruté de Pokémon hasta la época de la DS y la Wii, donde dejé de tener interés debido a que Perla y Diamante solo tenían un slot de guardado, mi hermano era muy fan, y yo digamos que estaba a otras cosas y otros videojuegos.

Sin embargo, en GameCube, hubo una entrega que verdaderamente me enamoró y, a día de hoy, guardo un recuerdo muy bonito que me hace pensar en aquellos tiempos de libertad. Se trata de Pokémon Channel, un spin off de la saga muy curioso que, podría decirse, presentó la primera experiencia ‘cozy game’ de Pokémon.

En este juego éramos solamente un puntero con una televisión y un Pikachu con el que convivir. Nuestro objetivo era extremadamente simple: ver la tele. No había más. O al menos eso parece. Cada canal tiene su propio carisma: el de noticias, el de teletienda (donde podías comprar juegos de Pokémon Mini), el de concursos, el de gimnasia, etc.

Y luego estaba la guinda del pastel, cinco canales para ver una serie de dibujos cortos sobre unos hermanos Pichu que vivían aventuras. Aparte de esto, había una ligera exploración para conseguir objetos y hablar con otros Pokémon. Claro, uno puede decir “¿entonces el juego te lo pasas en un par de horas, no?” Y lo cierto es que… Sí, pero no.

Veréis, la GameCube tiene un reloj interno (que seguramente lo tendréis que poner manual si la pila interna se os ha agotado) con el que el tiempo pasa. Como en Animal Crossing, si es de día en la vida real lo es en el juego, y también de noche. Tenías que entrar cada día para conseguir un nuevo capítulo de los hermanos Pichu, con el giro de que en el último de ellos, el quinto, debías hacer una pequeña misión secundaria para acabar el juego.

Pokémon Channel, en esencia, era tranquilidad. Paz mental. Un videojuego para disfrutar tranquilamente de lo que ocurría, para pasar el tiempo con tus Pokémon, y que tras una pequeña jugada reciente a mis casi 31 años, me ha hecho recordar esos momentos de mi infancia en los que mi única preocupación era aprobar los exámenes y que me diese tiempo a ver el capítulo del día de Doraemon.

Pokémon Pokopia es volver a la época donde éramos felices

Ahora, ¿qué tiene que ver todo este rollo de un juego de GameCube con lo que habéis venido a leer? Pues que unos 22 años después de jugarlo por primera vez, con Pokémon Pokopia he sentido exactamente lo mismo. La obra de Game Freak y Koei Tecmo me ha recordado a esa sensación de tranquilidad que sentía de pequeño.

Pokopia es una sana mezcla entre Animal Crossing: New Horizons (específicamente este juego) y Dragon Quest Builders, dando como resultado un videojuego que solo te pide una cosa: que te diviertas. Estamos acostumbrados a preparar estrategias, a vivir historias que necesitan dos o tres rejugadas para entenderlas, o tener que pulsar el botón en el momento justo para no perder…

Pero Pokémon Pokopia dice que no a todo eso y lo único que hace es decirte “¿te acuerdas de cuando los videojuegos eran para divertirse, desestresarse y desconectar del día a día?”. Nuestro objetivo es tan simple como el de Pokémon Channel: hay que crear hogares para los distintos Pokémon que nos encontremos.

Por supuesto, para crear estos hábitats deberemos aportar muchísimo granos de arena. Humidificar la tierra y las plantas, limpiar toda la basura y escombros que encontremos, recolectar materiales para crear nuevas herramientas y mobiliario, preocuparnos del confort de nuestros Pokévecinos… Y un sinfín más.

Aquí seremos un Ditto con la habilidad de transformarse en un humano, en nuestro anterior entrenador. La personalización es un poco básica, pero conforme avanzamos vamos consiguiendo nuevos peinados y ropa, aunque irónicamente esta entrega no tiene tanta personalización como otras entregas de Nintendo Switch.

Nos acompañará un simpático Tangrowth, que hará de profesor Pokémon dándonos indicaciones de qué poder hacer. Conforme ayudemos a los distintos Pokemon que veamos nos darán habilidades como pistola agua, golpe roca, arar, saltar, entre otras. Con estos ataques podremos ayudar al medio ambiente de las distintas zonas que encontremos.

Porque este juego manda de forma muy simpática el importante mensaje de que hay que cuidar nuestro planeta, y sobre todo a nuestra gente. Pokopia nos pide tiempo, pero no nos lo exige. Pokopia te da las herramientas para que tú puedas jugar sin una meta a corto plazo.

Es paz. Tranquilidad. No hay ninguna prisa en tener nuestro terreno preparado. Los muebles con los que decorar, las casas por hacer, los hábitats para invitar a nuevos Pokémon. Es el juego perfecto para los que quieren vivir en paz, sin prisas, felices y sin agobios de ningún tipo.

Aunque, eso sí, puede que esta sea la mayor bandera roja para quienes no tienen paciencia. Por poneros un ejemplo, si juegos como Animal Crossing os estresan porque tenéis que ir poco a poco, esperando a encontrar los objetos con los que sentiros cómodos, en definitiva, que si no sois pacientes, puede que Pokopia no lo disfrutéis.

Visualmente es un juego precioso, consiguiendo un contraste enorme cuando el juego solamente lo desarrolla Game Freak. Las animaciones eso sí son muy escuetas, todavía vemos momentos como un Ónix girándose que, la verdad… No es el fin del mundo, pero sabiendo que este juego tiene muchos menos Pokémon que los principales, podría haberse trabajado mejor este apartado.

Aún así, el título se mueve en todo momento a 60fps estables tanto en portátil como en sobremesa. A nivel musical he sentido lo mismo que en Pokémon Channel, música atmosférica, tranquila, relajada, reutilizando los clásicos sonidos de juegos previos así como los grititos de las criaturas.

Por otra parte, a nivel literario, es decir, los diálogos, son una auténtica maravilla. Los Pokémon se sienten reales y actualizados, utilizan palabras como “pana”, “bro”, “hype”, “besties”, entre otras. Se siente vivo, que las personas que han trabajado en la traducción querían hacer un excelente trabajo, y desde aquí solo tengo palabras de agradecimiento por el enorme trabajo.

Pokémon Pokopia es volver a la época donde éramos felices

En definitiva, Pokémon Pokopia me ha sorprendido muchísimo. No esperaba absolutamente nada de juego, le había perdido la pista por completo. Pero tras jugarlo puedo decir que es uno de esos videojuegos con los que quemar horas. La necesidad de ir recogiendo materiales para construir muebles y edificios se siente de maravilla, recordando a Animal Crossing New Horizons.

La única pega en este sentido es que los materiales tienen un límite de espacio, y a la hora de tener que hacer construcciones, es necesario tenerlos en el bolsillo. Para eso están los baúles, para guardar dichos materiales, pero solo si están pegados a las mesas de trabajo podrás utilizarlos sin necesidad de tenerlos en la mochila.

Claro, esto se nota que está hecho a propósito, porque una vez más, Pokémon Pokopia te pide calma, paciencia, que te relajes y no te vuelvas loco. Esa es la filosofía de este tipo de juegos. Y con todo esto dicho, yo me vuelvo a mi isla para seguir dedicando horas y horas a mi sorpresa del año.

Este análisis ha sido posible gracias a una clave que ha facilitado Nintendo España a VidaoPantalla.


Compartir

Por Sergio Ortuño Fernández

Graduado en Comunicación Audiovisual. Escribo en VidaoPantalla y opino en YouTube. Guionista, doblaje, locución y presentación de radio y TV. Shergiock@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *