
No os voy a mentir. Me saca completamente de mis casillas ver a personas decir “la culpa es tuya si no puedes pasarte un Souls, estos juegos respetan tu inteligencia porque si te equivocas en un botón y tienes que repetir desde cero todo el progreso eso es muy satisfactorio” y, al mismo tiempo, llorar por el control tanque.
Desde luego no voy a negar que es una jugabilidad que, a lo mejor, a quienes están acostumbrados a videojuegos más permisivos en el movimiento del personaje se les pueda hacer algo cuesta arriba este tipo de control. Y no pasa nada. Yo mismo soy un manco jugando Souls y, por eso, solo juego Code Vein y con suerte.
No obstante, esto es todo lo que puedo tolerar. Y es que decir que el control tanque o la cámara fija en juegos como Resident Evil o Project Zero es poco intuitivo, que ha envejecido mal o que, directamente, es un mal control, es soltar una burda mentira totalmente intransigente. No tengas miedo en decirlo como yo lo he dicho: “soy un manco con este control”.
No pasa absolutamente nada, nadie puede saberlo todo, nadie puede controlarlo todo, y mucho menos, no te tiene que gustar todo. En mi caso quiero deciros por qué el control tanque y la cámara fija me parece uno de los controles que más disfruto y que deseo volver a ver en Resident Evil, aunque sé que eso nunca va a pasar.
Lo primero de todo, “control original o control moderno”. Bien. ¡Control original! Vamos a ver, mi buena gente, ¿qué es eso de jugar un videojuego años después con un control nuevo con el que no se ha programado originalmente el control? El control moderno es ese en el que el personaje se mueve según muevas el stick, y ese control es horrible cuando llega el cambio de plano.
Porque lo más probable es que tu personaje acabe haciendo un giro de 180º totalmente involuntario, pero que no puede evitar pues esa es la mala programación de ese control. Si tan solo el juego se hubiese trabajado para que no afectase, igual no pasaba nada. No obstante, el problema es que está ahí, y en este caso no puedo decir eso de “mejor, cada uno juega como quiere”, porque al igual que a los Souls si le metes un modo fácil, con ese control destruyes toda la experiencia del juego.
El control tanque es tan sencillo como mantener el stick hacia arriba y girarlo siguiendo la posición del personaje. Un control perfecto para juegos que tienen cámara fija, o con momentos de movimiento como Silent Hill o Resident Evil Code Veronica. Entonces, ¿por qué arreglar algo que no está roto? El control tanque no ha envejecido mal, simplemente uno no sabe jugar, y cuando ese uno son millones, pasa como con las mentiras: una repetida mil veces acaba pasando por verdad.
Por mi parte, este es mi manifiesto a favor de un control totalmente infravalorado. Os animo a que lo intentéis, a que no os de miedo usar este tipo de movimiento porque, con la mente abierta, es muy posible que acabéis descubriendo una joya oculta de los videojuegos. Y si no es lo vuestro… No pasa nada. Sin embargo, por favor, no caigamos en la mentira y en la vanidad.
El control tanque es perfecto, tal y como está programado. No lo confundáis con ese control moderno que nunca tuvo que existir.
